Palomares

Sus orígenes son remotos y las opiniones de los estudiosos difieren acerca de las razones que motivaron una tan extensa difusión, aunque las formas arquitectónicas, en herradura o planta circular, sugieren raíces “castreñas”.
Dentro del Parque Natural del Duero Internacional, los palomares más antiguos se remontan a mediados del siglo XIX, habiendo sido construidos mayoritariamente en la primera mitad del siglo XX. En su interior existen innumerables cavidades de piedra, que proporcionan el hábitat de nidificación para las palomas.

La permanencia de lo mismos y fomentada por los propietarios a través de la colocación de alimento y de determinadas hierbas aromáticas.
De esta forma los palomares permitían la producción de carne (“borrachos”) y de “estrume” (palominos), constituyendo un complemento a la actividad agro-pecuaria de sus propietarios.

 

Donde se observan palomares tradicionales: en todo el “Planalto Mirandês”, principalmente en “Freixiosa”, “Fonte Aldeia”, “Cercio”, “Malhadas”, “Ifanes”, “Sendim” y “Picote”.